Museo Cerralbo

El Museo Cerralbo está instalado en un espectacular palacete que mandara construir don Enrique de Aguilera y Gamboa, Marqués de Cerralbo. Allí, además de residir, podía exhibir su extraordinaria colección artística y de antigüedades, un tesoro que contiene monedas, armaduras, pinturas, tapices, mobiliario y recuerdos personales de un personaje que fue académico de la Historia en varias capitales europeas, científico, historiador e impulsor de importantes campañas arqueológicas.

El palacio cuenta además con una serie de ambientes (habitaciones, salones, despachos y excusado de la época, salón de baile, comedor de gala, sala de billar, comedor de diario o saleta de música) donde la porcelana o el mobiliario nos sitúa ante un importante museo de artes decorativas. Las colecciones, los ambientes y la propia arquitectura de este edificio rescatan para Madrid uno de los conjuntos más interesantes a la hora de comprender la sociedad de una época, sus preocupaciones, sus problemas y su modernidad. El Marqués de Cerralbo, inmortalizado en el techo del salón de baile, elegantemente vestido, da la bienvenida a los invitados y nos introduce en ese ambiente tan complejo, contradictorio y rico que supuso el siglo XIX.

El Marqués de Cerralbo era un inquieto coleccionista que nació en Madrid el 8 de julio de 1845. Fue un gran estudiante y erudito, viajó por Europa desde joven, cultivó la poesía, las ciencias históricas y arqueológicas… Recibió condecoraciones de todo tipo, como la Orden del Espíritu Santo, Toisón y Gran Cruz de Carlos III.

En 1962 el palacete se convierte en Museo Nacional y sufre algunas modificaciones bajo la supervisión de Fernando Chueca Goitia. Lo primero que encontramos al entrar en el museo es una escalera monumental de hierro forjado a mano, estilo Luis XV, que perteneció al palacio de doña Bárbara de Braganza en las Salesas Reales. Lámparas de cristal de La Granja y de Venecia iluminan los dorados de bargueños, consolas o espejos, descubren jarrones, relojes, candelabros de Sajonia o Extremo Oriente. También sorprende la muestra de tejidos de distintas épocas que atesora la colección, como un fragmento de bandera que llevó un antepasado de la Casa de Cerralbo en la batalla de Clavijo. La colección de monedas, donde podremos encontrar ases ibéricos y amplia representación de la ceca medieval, se completa con una colección medallística también de primera línea.

Una de las colecciones más preciadas es la armería, donde encontraremos armas prehistóricas, falcatas ibéricas, puñales de doble antena y espadas de la Edad de Bronce, armaduras de los siglos XVI y XVII, armas blancas y de fuego, así como una exposición de armas y armaduras de culturas orientales.

La colección de pinturas es la más extensa del museo. En ella se reúnen cuadros de las escuelas nórdica, francesa e italiana, además de la amplia representación de la escuela española.

Se puede encontrar más información sobre el precio de las entradas y los horarios del museo en su página web: http://museocerralbo.mcu.es/

  • El Tiempo

  • Hoteles

  • Facebook

  • Twitter