Museo de Ciencias Naturales

La historia del Museo de Ciencias Naturales se remonta al siglo XVIII cuando, en tiempos de Fernando VI, se funda el Gabinete de Historia Natural. Carlos III le dio el impulso definitivo y proyectó su sede, que encargó a Villanueva en el actual Museo del Prado. A finales del siglo XIX las colecciones de Historia Natural se trasladaron al edificio que hoy ocupa en el Paseo de la Castellana, un edificio que fue proyectado en 1881 como Palacio de la Industria y las Bellas Artes por el arquitecto Emilio de la Torriente y en el que también trabajó Emilio Boix, junto con varios ingenieros extranjeros.

Este museo muestra la evolución de la humanidad a través de un recorrido por la historia de la vida, desde sus primeras manifestaciones hasta la aparición del primer hombre y las formas más actuales de vida animal, vegetal y mineral. Su recorrido es, por tanto, no solo didáctico sino también muy ameno, lleno de plasticidad y gran efectismo en las piezas expuestas, una mínima parte de los casi seis millones que componen sus fondos.

La exposición permanente ‘Historia de la Tierra y la Vida’ ocupa una de las salas principales del museo y es, sin duda, la que mayor atractivo ofrece al visitante. Recoge piezas únicas de valor incalculable, manifestaciones fosilizadas de las primeras formas de vida animal. Procedentes en su mayor parte del medio marino, algunas datan de hace 700 millones de años: invertebrados, moluscos, arrecifes, equinodermos o graptolitos. Las plantas, sin embargo, son las primeras manifestaciones de vida que conocemos sobre la faz de la Tierra. Las hojas y los troncos de árboles recogidos en el museo, también en estado fósil, nos hablan de este hecho y dan paso a la aparición de los insectos.

Con el paso del tiempo, los animales anfibios se adaptan al medio de vida terrestre procedentes del acuático, dando lugar así a la aparición de los reptiles y de los grandes dinosaurios. El museo ofrece una impresionante reproducción del esqueleto de un ‘diplodocus’ estadounidense, regalado al rey Alfonso XIII. También hay restos de un ‘Tyranosaurius Res’, de varios ‘Triceratops’, huevos y huellas de diferentes especies. De aquí surgen las aves, que rápidamente conquistaron el aire. Existen restos de aves fósiles del cretácico inferior procedentes del yacimiento de Las Hoyas (Cuenca).

La evolución continuó y algunos reptiles se convirtieron en mamíferos, adaptándose a los distintos medios naturales y sobreviviendo a los dinosaurios. De los primeros mamíferos conocidos conserva el museo una pieza única en el mundo: ‘Megaterium Americanum’, regalado al museo en 1789, un esqueleto de grandes proporciones bautizado por uno de los paleontólogos del museo, Juan Bautista Bru.

Finalmente, hace 70 millones de años aparecen los primeros primates, separándose de la evolución del resto de mamíferos. Hace 5 millones de años aparece el ‘australo-pitecus’, un homínido capaz de caminar erecto. A partir de aquí, el museo añade la historia de la vida del hombre a través de los objetos por él fabricados. De entre todos los restos expuestos destacan los restos humanos, animales y materiales encontrados en el yacimiento de Atapuerca (Burgos).

Para consultar los precios de entrada al museo, pinchar aquí. Para consultar los horarios de apertura del museo, pinchar aquí.

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