Real Monasterio de la Encarnación

El Real Monasterio de la Encarnación fue obra de Juan Gómez de Mora y Fray Alberto de la Madre de Dios. Su iglesia ha servido como modelo a numerosas fundaciones madrileñas. Fundado en 1610, delante de su fachada encontramos un atrio o compás que crea un ámbito de respeto y remanso urbano. Sus tres arcos, se relieve de la Anunciación en el segundo cuerpo y los escudos reales (Felipe III y Margaria de Austria), todo ello rematado por un frontón triangular con oráculo, harán d esta fachada un modelo-tipo que denominarán los historiadores como ‘carmelitano’. El interior de la iglesia se debe a Ventura Rodríguez, quien lo remodeló en 1755, cambiando el espacio barroco del siglo XVII por un interior diferente.

La iglesia es el eje del conjunto monacal, ordenando a un lado dependencias y servicios (viviendas del sacristán y capellanes) mientras que al otro, a través del claustro, se desarrolla la vida de clausura de las religiosas, las Agustinas Recoletas.

El monasterio mantiene el espíritu religioso que introdujera Mariana de San José, mientras permite su visita como museo a gentes religiosas y simples curiosos. En su interior encontraremos obras de grandes maestros de la pintura, arquitectura y escultura, como por ejemplo José de Ribera, Antonio de Pereda, Carreño o Gaspar Becerra. También hay gran cantidad de obras anónimas, como la ‘Entreda de Princesas’, de 1616. El Relicario, con la tabla de Luini, y la colección de cofres con piedras y metales preciosos son, sin discusión, las mayores joyas para los visitantes.

Quienes quieran obtener más información sobre los horarios del monasterio y el precio de las entradas debe visitar la página web de Patrimonio Nacional.

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